domingo, 17 de enero de 2010

Ataque al atardecer.


Nunca voy a estar del lado
de los ninjas. Esos.

No paran de atacar,
y sus cucharas se doblan.


No pretendo que me sigan,
pero me gustará ver
cuando caigan en mi trampa.

Yo sé que lo harán.


Caminan uniformemente
y se alejan de mí,
tropezando con sus almas.

Los observo fijamente,
casi intuyendo sus movimientos.

Mi cuchara que se dobla,
nunca existió,

¡Qué hermoso es eso!


Todo es hermoso
ahora que lo veo:

El cielo teñido en púrpura.


¿Qué hago quieto?

¿Qué es esta sensación?

¿Quién soy? ¿Soy un ninja?

¿Alguna vez ame?
¿Cuanto tengo que esperar
hasta moverme?


Sé poco.

Sé lo que veo.

Sé que supe algo.

Sé que no estoy perdido.

Sé que vivo.

Sé amar (creo haberlo hecho).

Sé que alguna vez voy a morir.


Nada más de esto,
debo reconocerlo.

Los ninjas
nos han invadido.


[Dabuki]

5 comentarios:

Karl Lazaro dijo...

ninjas de mierda están por todos lados!

con Perón esto no pasaba

Matias Berrondo dijo...

Muy bueno.

"No pretendo que me sigan,
pero me gustará ver
cuando caigan en mi trampa"

"¿Quién soy? ¿Soy un ninja?
¿Alguna vez ame?"

Me gusta que tenga miedo hasta de sí mismo.

Lao dijo...

Es cierto "hay ninjas por todos lados" Muchos saludos

Abel dijo...

Ohm...

nana dijo...

claro que moriras.... sino habria que cambiar la palabra ninja por vampiros.