sábado, 26 de marzo de 2011

Remordimiento

No es necesario explicar
por qué te odio.
Ya sabés de que se trata,
no podés mirar para otro lado.

Todos sabemos de tu miedo
a perder
lo poco que te queda,
que sos vos, te recorre
una vez más.
En cada instante.

También, a veces
nos enteramos de tus intentos
por quitarte la vida.
Cambiarías tus huesos
para olvidarlo todo,
por olvidarlo todo.

¿Alguna vez fallaste un disparo?

Los ángeles vienen a buscarte,
está vez no van a perdonar
y nunca lo harían con vos.

Sé que hubo veces
en que quisiste matarme,
pobre iluso,
arrepintiéndote de todas ellas
me conociste.

¿Cuántas lágrimas pudiste evitar
estos últimos años?

Nunca podrás dejar de desgarrarte,
una vez más necesitarás perdón
y estarás lejos para escucharlo.

No sos más que un cuerpo
respirando, sin vida.
Esperando el momento
en que todo acabe,
ese momento que nunca llegará.
Sos parte de la nada, y la nada
siempre está.

Hoy más que nunca,
no podrás desaparecer...

Teodoro Duarte

6 comentarios:

sol dijo...

el miedo hacia uno no le sirve a nadie..pero es dificil no poder vivir sin el.

Nat dijo...

Tanto teatro, tanto teatro para qué, para qué público. A dónde querías ir, a qué devenir? No te dabas cuenta de que sólo necesitaba que me trajeras de ese lugar una caricia? No te dabas cuenta de que si me pedias una caricia podía dártela, en ese no lugar que habiamos inventado entre cosquillas? Pero no, habia que hacer escenas, espectáculos de zaguán, actos sin marquesina. Cuáles eran tus tan desmembradas penas? Que me amabas perdido, entregado, borracho de espera incapaz de inmovilizarse. Cuantas almas en pena darian hasta su peregrinar, a cambio de esa pasión de perfección. Cuántos aburrimientos lunares degustarian la transforamcion a sol. Tuviste el tesoro de la humanidad y lo despreciaste sin piedad. Te odiamos muchos, desde la alondra hasta la sabana del zapatero al irse a dormir para levantarse, sin haber podido soñar. El arrepentimiento te carcomerá cada dia, en cada sonido del pajaro y en cada deslizarse de la tela, que cubria tu espectáculo rasrero, en la escena en la que tenías hambre y tirabas la comida por la alcantarilla del backstage.
Nat

Anónimo dijo...

No sos más que un cuerpo
respirando, sin vida.
Esperando el momento
en que todo acabe,
ese momento que nunca llegará.
Sos parte de la nada, y la nada
siempre está.

nuevamente comento ... esta es la parte que me gusto mucho ... igual como que ahora esta mas copado leerte xq hace unos poemas atrás eran como medios bajón ... igual bien

Karl Lazaro dijo...

me copó más la versión de Nat.

Pero buen intento igual ;)

Teodoro Duarte dijo...

Y claro te gusta más el de ella porque te das cuenta que es una mujer...
Igual, gracias por intentar comentar ;)

Matias B. dijo...

me gustó. hermoso poema.

salutte!