jueves, 27 de octubre de 2011

Resurrección

Esta será la última vez
que los pájaros devoren
nuestros cerebros.

Será aquella noche
tu último suspiro de vida
cuando gozabas de una triste lágrima
devenida en años de ilusiones arrancadas
por la sombra rosácea que te persigue.

Te cae el tiempo en la cara
inspirando cada oculto deseo de suicidio.

Buscando alimentar de la sonrisa ajena
instaurando todo lo que te hizo feliz
en una simple sonrisa vertical
que se derrite por un cuello gastado de mordiscos.

Las plumas te fueron extirpadas desde adentro
con el hálito cálido de la sangre endeble,
y mientras caías, rasgando el cielo
soñabas no sentir nada, para que no duela.

Doliendo desamores llegaste al suelo
anhelando ser amado un segundo
y poder sentirlo como propio...


Teodoro Duarte

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Buscando el cielo eterno

Una sonrisa cae a pedazos
sobre un suelo
gris
de asfalto
cansado de latir
desesperanzas.

Un septiembre rojo
empaña toda lágrima
que vuela
al viento
y se hace carne de súplicas.

Una y otra vez empujamos
nuestros cuerpos,
cansados de tanta metrópolis encima,
buscando llegar
cinco
minutos
antes
para poder idiotizarnos
frente a la pantalla.

Queremos comer asados
(Todos los putos días, anhelamos ser diferentes)
olvidándonos de todo aquel que se deja sentir.

Llega la noche y los miedos...

Miramos el techo,
al lado de una persona que no sabemos amar.
Otra vez
vuelven los recuerdos de infancia
y añoramos en silencio
la juventud que perdimos hace tiempo.

Sentimos que todo se desmorona en nosotros.

Deseamos, antes de cerrar los ojos
no despertar jamás y
al fin llegar al cielo que tanto ansiamos.


Teodoro Duarte.




jueves, 8 de septiembre de 2011

Barro sobre su boca sangrada.

Una sonrisa abierta en resurrecciones
parte la cara de Ilario Zamora
y lo envuelve de velo azul.

Un suspiro negro
será el último en su letargo
de vida austera como pocas
enfrentando a la inmundicia de ser pobre.

Marcada su cara en años
limosnas esquivadas,
la noche que lo conmueve en pena,
siempre siendo un paria hasta para amar.
Hasta amando se refugió en tierra.

Y sus manos son pies en el sueño,
haciéndolo conforme del pan de cada día
que un dios muerto le promete constantemente
cegándolo de sensaciones libres y auténticas.

Todo en su vida lo hizo perderse
en oscilaciones,
por no decirle pensamientos estúpidos.

La tierra en su saliva ya se hizo barro
de tantas masticadas dejó atrás lo dulce,
encontrándolo de lleno
con todo aquello a lo que teme...


Teodoro Duarte

martes, 6 de septiembre de 2011

Ave fénix

Sus manos vuelan
en fuego
en la noche llena de chispas,
que se poza sobre nuestros cabellos.

El aire se hace ceniza
en aguda sintonía
con el fervor de la tierra roja
en llamas revestida.

Y esa luz que ilumina nuestros rostros,
el arquetipo de nuestro sentir
fluctuando en el limbo.

Caen plumas naranja
sobre tus pies
y al tocarlos se vuelven polvo
del olvido.

Vemos su vuelo
rasgando el cielo eterno,
replegándose sobre nuestras cabezas
y su inmenso cuerpo
consumido de belleza.

La materia se hace parte de los sueños,
una estela prende fuego el aire...



Teodoro Duarte



martes, 30 de agosto de 2011

Mutaciones, inecuaciones.

I

Te juro Doncella mía
(Y tan tuya)
los ángeles cogen
y lo hacen de forma maravillosa.

Saberte tan cercana a ellos
hace de mí un torrente de suspiros,
transcurriendo ambiguamente
como aquel pájaro
que intenta surcar los cielos siderales
y nadar en el espacio.
Desnudo en su integra alma.

Tus cabellos rubios son mis alas,
que se agitan altivas en su magia
y nos volvemos aire, reencarnando.
Brotamos sonrientes en el verde
¡Estamos vivos, Amor!

II

Alcanzamos las estrellas
en el roce crítico de nuestras pieles
llenas de perfume sexual.

Volvemos al mar donde
nacieron ocasos despertares, luminosos
que nos frecuentan en la noche
mientras las sábanas hacen de cielo
y nos transforma en peces
volando dimensiones plegadas
en cada centímetro de nuestro Ser.

Cediendo obsecuentemente
ante lo sutil de los gustos nuestros
desalineados sobre los que navegamos
ritmos imantados

Quebramos distancias cortando el aire,
naturalmente nos llenamos de ansias
y caminamos, sin sendero, en la oscuridad...


Teodoro Duarte.

lunes, 22 de agosto de 2011

Te amo y ya no sé

Insurrecciones
bifurcándose
en el lapso solar
cuando soñás
ser algo más que un mundo,
lleno de esperanzas vanas
que no llevan a nada
más que al hecho de existir
magramente.

Recorriendo historias
que persiguen
y te hacen invicto.

Odio de ser esclavo
de sensaciones oscuras
y es tan puro su andar
que no juega con ser libre
(hace rato que lo es).

Hoy el día es tan nuestro
que Dios se olvida
de reclamar clemencia.

Te amo y ya no sé
si el mañana es materia
cuando nos revolcamos en el limbo
para creernos santos
sin alas.

Estamos tan lejos
no creo poder besarte

en el sol estrellaré mi rostro
lleno del hollín de la noche inundada de polvo...


Teodoro Duarte

martes, 16 de agosto de 2011

Respirar

Dedicado para Amaru, el hijo de Javi y Vane.

Nace inmerso
en un mundo oscuro,
la sangre tiñe todo su ser
y lo inunda de humanidad.

Su llanto es alegrías
y sonrisas en los observadores
partícipes de tal divinidad.

Un haz de luz que invade su cara
y se hace parte del día,
jugando entre bosques de risas
buscará el sol que brille en sus ojos.

Soñará con despertares sedientos
abrigado con el calor de los brazos maternos,
sabiéndose libre y gustoso.

Hoy es parte del mundo,
se hace carne de sensaciones,
es la materialización del amor,
hoy es la exaltación de la alegría,
es parte del mismo respirar...


Teodoro Duarte