Mostrando entradas con la etiqueta abrazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abrazo. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de diciembre de 2013

Orígenes.



El sueño está acabando
la noche pasa rauda
una mano rasguña mi pecho
un manto cristalino imperceptible
nos podemos amar sin sabanas
mientras los cuerpos sean caleidoscopios.

Algunas noches preferiría ser alguien más
un ente escaso de sueños
un ojo que ve sepia
una hoja que corrige el viento.

Me dejo caer en la cama sin armas
nada crece por intensión divina
mis alas atadas a tu corazón
en tu vientre residen magnolias
y sus pétalos se propagan.


jueves, 7 de febrero de 2013

Touché

Entre nosotros el universo
con su lengua bífida
nos corrompe
y aleja

Mis piernas flexionadas
las tuyas en espejo
nuestros torsos a noventa grados
mi brazo derecho tiende a enderezarse,
lentamente me acerco con pasos acotados
daré el zarpazo en el momento preciso
veo tu ser retrocediendo
esperando el contraataque

cae la pluma blanca del tiempo
posándose entre nuestros seres
salgo como un rayo hacia tu humanidad,
tu contraataque es certero.
Suena la chicharra. Fui alcanzado.

Mi boca sangra labial rojo
tu boca sangra la sed de la mía
recorro tu espalda con el dedo derecho
mientras caigo consumido de placeres

la piel se pone tersa
contaminada por tu olor
nos enredamos
nos estrellamos
desaparecemos.

martes, 12 de junio de 2012

Historia del tiempo

El mundo se cansó del mundo, hermano mío
y nosotros estamos tan lejanos
que no podemos percibir la tristeza.

Aún te recuerdo aniquilar dimensiones
con los ojos extraviados, escuchando Pink Floyd,
mientras te agujereabas los sesos con pensamientos
que te inundaron hasta enloquecer
y hacerte sentir la vida que explota a tu alrededor
dejándose consumir por la inquina del universo atroz que la rodea.

Miraste desde cerca mi resurrección de fuego
y fuiste marcado por las llamas
quemándote los brazos hasta las cenizas.

Te busqué interminables años, en el cielo eterno,
queriendo encontrar la humanidad que te recorrió
y encontré la nada envolviendo tu integridad,
lloré durante eternidades sin poder derramar lágrima alguna
convirtiendo tu recuerdo en sal.

Escribimos una brevísima historia del tiempo
y la destruimos, para empezar a contarla de nuevo.

jueves, 19 de abril de 2012

Polvo de estrellas

Te sugerí más de una vez
                               las estrellas y los astros
                                           son para los soñadores
                                                  que invirtieron sonrisas que se bifurcaron en el cielo.

Aún me recuerdo tomándote de la mano,
                                  viendo la cara del universo
                                             con los ojos colmados de brillo
                                                          inundándonos de frío y temores
                                                                             mientras la noche nos caía encima.

Jugué más de una vez con el arco de sagitario
                       a clavarte esa flecha certera que me liberará
                                                            del encierro de tus penas,
                                                                 forcejeando para desterrarte del pantalón
                                                                                                     cargado de gris y fábrica,
                                                                                       y volverte humano.
                                       Convertirte en la brecha que une la rajadura.
                Volarte los sesos repletos de cosmos. Desaparecerte.

Te transformarás en átomos y vivirás surcando galaxias
                                         tergiversando mi manera de ver el cielo
inundándome de recuerdos y haciéndote eterno en mis ojos.

Allá, volando, desaparecerás
         estrellándote contra tu propio despertar



miércoles, 14 de septiembre de 2011

Buscando el cielo eterno

Una sonrisa cae a pedazos
sobre un suelo
gris
de asfalto
cansado de latir
desesperanzas.

Un septiembre rojo
empaña toda lágrima
que vuela
al viento
y se hace carne de súplicas.

Una y otra vez empujamos
nuestros cuerpos,
cansados de tanta metrópolis encima,
buscando llegar
cinco
minutos
antes
para poder idiotizarnos
frente a la pantalla.

Queremos comer asados
(Todos los putos días, anhelamos ser diferentes)
olvidándonos de todo aquel que se deja sentir.

Llega la noche y los miedos...

Miramos el techo,
al lado de una persona que no sabemos amar.
Otra vez
vuelven los recuerdos de infancia
y añoramos en silencio
la juventud que perdimos hace tiempo.

Sentimos que todo se desmorona en nosotros.

Deseamos, antes de cerrar los ojos
no despertar jamás y
al fin llegar al cielo que tanto ansiamos.


Teodoro Duarte.




jueves, 8 de septiembre de 2011

Barro sobre su boca sangrada.

Una sonrisa abierta en resurrecciones
parte la cara de Ilario Zamora
y lo envuelve de velo azul.

Un suspiro negro
será el último en su letargo
de vida austera como pocas
enfrentando a la inmundicia de ser pobre.

Marcada su cara en años
limosnas esquivadas,
la noche que lo conmueve en pena,
siempre siendo un paria hasta para amar.
Hasta amando se refugió en tierra.

Y sus manos son pies en el sueño,
haciéndolo conforme del pan de cada día
que un dios muerto le promete constantemente
cegándolo de sensaciones libres y auténticas.

Todo en su vida lo hizo perderse
en oscilaciones,
por no decirle pensamientos estúpidos.

La tierra en su saliva ya se hizo barro
de tantas masticadas dejó atrás lo dulce,
encontrándolo de lleno
con todo aquello a lo que teme...


Teodoro Duarte

martes, 6 de septiembre de 2011

Ave fénix

Sus manos vuelan
en fuego
en la noche llena de chispas,
que se poza sobre nuestros cabellos.

El aire se hace ceniza
en aguda sintonía
con el fervor de la tierra roja
en llamas revestida.

Y esa luz que ilumina nuestros rostros,
el arquetipo de nuestro sentir
fluctuando en el limbo.

Caen plumas naranja
sobre tus pies
y al tocarlos se vuelven polvo
del olvido.

Vemos su vuelo
rasgando el cielo eterno,
replegándose sobre nuestras cabezas
y su inmenso cuerpo
consumido de belleza.

La materia se hace parte de los sueños,
una estela prende fuego el aire...



Teodoro Duarte



martes, 16 de agosto de 2011

Respirar

Dedicado para Amaru, el hijo de Javi y Vane.

Nace inmerso
en un mundo oscuro,
la sangre tiñe todo su ser
y lo inunda de humanidad.

Su llanto es alegrías
y sonrisas en los observadores
partícipes de tal divinidad.

Un haz de luz que invade su cara
y se hace parte del día,
jugando entre bosques de risas
buscará el sol que brille en sus ojos.

Soñará con despertares sedientos
abrigado con el calor de los brazos maternos,
sabiéndose libre y gustoso.

Hoy es parte del mundo,
se hace carne de sensaciones,
es la materialización del amor,
hoy es la exaltación de la alegría,
es parte del mismo respirar...


Teodoro Duarte





miércoles, 8 de junio de 2011

El arte es perderme en tus ojos.

El arte es todo aquello que hace enfatizar nuestros sentimientos: Es eso que pone a descubierto nuestra valentía, y por demás la cobardía que nos representa.
El arte es el artífice sumamente necesario al cual nosotros recurrimos cada vez que intentamos hacer que el mundo acarree, unos segundos, el peso de nuestros amores -Aquellos que tienen éxito y de los que hablamos- y se haga cargo de nuestra existencia maltrecha, en busca de magia afectada por una cotidiana costumbre de romper nuestros sueños -al igual que nuestros cuerpos- por un sueldo que no paga la céntima parte de todo aquello dejado en el camino.
El arte es el grito seco, dubitativo, que recorre nuestra mente, y la enceguece de amor y deseos: Eso que la hace libre e infeliz.
Reconozco ser un tanto fatalista en éste momento, el arte también es eso: Convirtiéndose en la necesidad de sentir ese duelo eterno que se lleva nuestra esencia magra. Es el amor que se hace carne, es la diferencia entre el día y la noche, es el tener nada y no tener todo.
El arte es el beso tierno a la persona querida, mirando a los ojos, perdiéndose el uno en el otro; dejando correr el tiempo sin la necesidad de buscar excusas.
El arte, mi hermoso ser, es todo lo que hago por ser feliz.
El arte es ese sentir que puede no sentirse...

Teodoro Duarte

sábado, 23 de abril de 2011

Alguna vez

Perdiéndome vine a encontrar
aquel vacío que me llenaba de expectación
y me orillaba
en la ladera más alta
de mis recuerdos transeúntes.

Recorriendo las migajas del destino
inventé
más de una declaración
absurda
contra el universo, en el cual yo me poso
para poder expulsar
mi alma a la nada
misma.

Intrascendente es el paso del tiempo
sobre mis ojos, llenos de magia,
que viajan en el aire
y se hacen parte del tiempo,
quizás. Nadie puede explicar
lo que ahora fui desarrollando,

cada vez estoy más alejado
de los extremos y me siento
el artífice de los actos más macabros.

Sé que más de una vez volví a crear,
y a querer,
las mismas situaciones,
en las que me veo sumergido
solo por el placer de hacerme carne fértil

(objeto bendecido por el indecoroso sortilegio de la vida austera bajo la mano de un Dios que no hace más que observar sin que nosotros dejemos que viva).

Y aquello que alguna vez supuse
se pierde
en lamentaciones, y misterios,
que están ligadas a un acto inerte
y a todo aquello que nos hace sentir lejanos...

Teodoro Duarte

martes, 27 de abril de 2010

Cama de hormigas

"No hagas hoy lo que puedas dejar de hacer también mañana." Fernando Pessoa.



Solo vos me ves
en la noche caminando.
Sin sentido alguno.

Inerte despertar,
entre brazos de alcoba.
Durmiendo sobre hormigas,
lleno de goce y ocaso.

Tus pelos danzan en mi pecho,
lleno de magia y poesía.
Tengo algo que descubrir en tu ventana,
oscura y gris esencia. Descontrolada.

El cielo nos cautiva con su fervor,
las calles oscuras, los lagos fríos,
las montañas imponentes, los fuegos,
la vida, la muerte, la nada, el todo,
vos y yo, ellos y nosotros, nadie.
Solo nos conocemos, oscuridad precoz.

Derribame con tu presencia,
mordeme el alma con tu presente.
¿No te das cuenta? ¿El árbol?
¿La rosa? ¿El bosque?
¿Tus sabanas son azules?

Caigo en tu pecho, nuevamente.
Me siento la parte de atrás del tiempo.
Sentirte es olerte,
y olerte ya no es por gusto.

Clavame en tu pecho,
haceme mirar para arriba e ilumíname.
Que hoy soy eterno, mañana no sé.
Si pudiera ver más allá del cielo,
elegiría recostarme en tus ojos
y hacerme lejano…





Teodoro Duarte

lunes, 12 de abril de 2010

Despertar en penumbras

Estoy soltando una pena,
algo que está arañado en mi pecho,
dejarlo caer será imposible...
Intentemos desprenderlo.

Quiero que no madure,
más mi pecho ya no es fértil.
Dejaré que se desprenda,
haré todo lo poco que pueda para que esto termine...

Quiero dejar de corromperme,
volar y sulfatar el cielo.
Dejarme vencer
por una mano amiga,
abrazándola y amándola con mi carne.

Lograr que Trafalgar se acerque a mis orillas,
y echar a correr cuando el viento golpee nuestras mejillas.
El ocaso se convertirá en noche,
y el caos serán tus labios.

Y cuando me llene del néctar de tus sentimientos,
volar hacia el día, con mis alas de cera
como Ícaro, caeré y seré eterno.

Cuando piense que está todo acabado,
renaceré para ser luna,
sol y tierra,
verte parir años antes,
misceláneas extremidades recorren tus pelos
llenos de rastas,
y me siento abstracto. Claridad y tiempo.






Teodoro Duarte