miércoles, 1 de junio de 2011

Y si todo fuera fácil, ¿Dónde chocarían las ovejas?

Tomé una sustancia extraña
que me hizo creer Superman,
ese tipo con traje azul y rojo.

A mí nunca me gustó Superman,
siempre creí que era demasiado fuerte
para un mundo
que lo veía romper su belleza.

Quise escapar de esa realidad absurda
en que Superman se apoderaba de mí.
Ni siquiera las máscaras me tapan la cara,
sin resignar lo que verdaderamente soy.
Ahora soy Superman.

Y dejaré pasar el tiempo, quizás
luego despierte y sea yo nuevamente.

Ese que está detrás del otro hombre soy yo,
aquel que no sabe pactar con el demonio
y reza llorando porque Dios aún no lo escuchó.
Soy ese que todas las mañanas despierta
desesperanzado.
Soy ese que cada vez que amó
no entregó nada, y se quedó consigo mismo.
Soy la sátira de algo que pudo haber sido hermoso,
lo siento mucho.
Soy ese vagabundo que terminó prendido fuego,
soy ese perro muerto en la estación de Merlo
con los ojos abiertos, y el ruido que hay en él.
Soy lo que desapareció de la realidad
y volvió a ella, chocando con Susana Gimenez
dentro de un universo subalterno
lleno de bailarines y cantantes.

Soy todo aquello que escupe hacia arriba,
soy esa escupida en el aire
a punto de impactar sobre mi cara.
Soy la nostalgia de tener un trabajo
y asistir todos los días con la mejor cara sonriente.

Soy ese que no mueve las cosas con la mente,
soy la parte oscura de mi habitación.
Soy el verano que explota,
el invierno que congela,
el muerto y el asesino,
el día y la nada,
(¡Hoy es tiempo de ser otro!)
y la noche llega.

Me acuesto en mi cama, creo,
mirando hacia la nada,
buscando algo en el techo que me mira.
No encuentro nada.

Quisiera no despertar nunca...


Teodoro Duarte

3 comentarios:

sol dijo...

vision de un personaje que parte de nuestra infancia..siempre quisimos volar,creiamos que las personas podrian logran hacerlo y para mi eso no es lo mismo..

El Guacho Martín Fierro dijo...

Este poema tiene grandes, grandísimos momentos. Hay fragmentos donde para mi flaquea, pero es un muy, muy buen poema.

Abrazo Dani!

Lao dijo...

En realidad, todos tenemos un superman en nuestra fantasía.Tal vez nos haga falta sentirnos un poco así. Muchos saludos