miércoles, 11 de julio de 2012

Fotografía en semitonos.


"No te habrá de salvar lo que dejaron
 escrito aquellos que tu miedo implora..."
J. L. Borges (El Ápice)

Me siento ensimismado
en el ápice

mas si la locura me entusiasma
pecaré de vanidad
con un movimiento fusiforme
encaminando mi paso de alfil
que asemejase cual relámpago,

vertiendo de significado
una vida austera y vulgar
devenido en años
que fracasos acarrean
pesadumbre del tiempo trascurrido

Pessoa me clava Tabaquería
y mis sueños inconclusos
se achican en la borda de mis días
volviendo miseria
todo aquello que escurre entre mis dedos
desflorándose. La noche
sucumbe en cada intento
maldiciéndose su hombre cae tieso
ante el día que lo hierve en luz
haciéndolo parte del aire
quien lo recoge y lo vuelve recuerdo

Me siento un hexágono
desdibujando la semidifusa del ocaso
que envuelve mi ser en penumbras
y me convierte en la imagen borroneada
que refleja un espejo opaco.

miércoles, 4 de julio de 2012

Huir del fuego

Una sauce encendido
arde en su majestuosidad.

En la espesura del humo
veo la silueta de un perro alejándose
convirtiéndose en neblina
se esfuma en el viento
perdiendo la esencia
y tomando forma de recuerdo.

Estrello mi vista contra el bosque
que invade mi visión,
dejando de ver el árbol en su fulgor
alcanzando las nubes con sus cenizas
iluminando la noche de Villa Gesell.

Corro en dirección a la playa,
los árboles se esconden en mi espalda
y el barro se transforma en las huellas
que mis zapatos marcan.

Inspiro
otra vez el fuego me invade
sin saber dónde me encuentro
huyo de cualquier espacio
llego al agua y me inundo

miércoles, 27 de junio de 2012

Ícaro

Suelo tocar tu rostro 
impregnando mis alas con tus lágrimas
mientras te dejo caer sedienta de reposos.

Añoro alcanzarte en el cielo
con mis brazos absorviéndote
las penas
hasta que el sol nos convierta en cera.

viernes, 22 de junio de 2012

Hombre-Pájaro

Soñé que de noche se desvanecían los pájaros
y tus deseos huían tras ellos
dejando una estela colorida que traslucía en el cielo
envejeciendo mis pensamientos
te estrellas contra el límite onírico de tus brazos
que te vuelven carne y salvaje.

Te vi, cuando no soñaba, correr para alejarte
escupiendo maldiciones y recolectando hierbas
desolándote y volviéndote parte del aire
ahogándote en metamorfosis
inyectándote mañanas recurrentes que te persiguen
consumiendo tu espíritu salvaje.

Te vi convertirte en hombre, tal como soñaste,
arrancando una a una las plumas de tu ser
matando hasta lo último de tu estirpe
para dejar de ser ese animal que te convertía en vos constantemente
¿Y para qué? ¿Qué ganaste con todo eso?

Así, convirtiéndote en un mono calvo
conseguiste límites y deseos
pensamientos y bajezas
zapatos y codicia
añoranzas y odios
camisas y responsabilidades.

Anoche te soñé, buscando tu naturaleza
deseando que todo lo que tenés se vuelva lo que extrañás
queriendo reventar el cuerpo que poseés y convertirlo en parte del aire
despojado de inquietudes y maravillas
seguís caminando explorando hasta el ínfimo abismo
donde puedas saltar y volverte pájaro.

martes, 19 de junio de 2012

Enterrado


Decidí que el mundo está desapareciendo
que a mi alrededor todo se desvanece
dejando la silueta de la tristeza
que me inaugura en nostalgias.

Decidí que todo está perdido
que las verdaderas cosas habían dejado de existir
que la naturaleza del hombre había acabado con todo
que lo nefasto es lo único real
que lo efímero deja existencia efusiva
que las huellas son borradas por el viento frío que nos persigue
que los qués que utilizo son la justificación a lo injustificable.

Y yo que me quedo parado escribiendo
convirtiendo mi labor en nada más que algo de descarte.

Decidí que todo se terminará cuando dejemos de pensarlo
se terminara de una vez por todas, sin nosotros ya,
cansados de tanto de lo mismo
con puñados de tierra entre los dedos
decantando cual agua que escurre en una pendiente.

Decidí que dejaré mi cuerpo, infectado de sentires,
derritiendo sangre por los orificios que ocasioné en mi ser
tiempo atrás.
Las palabras se vuelven piedras y me entierro con ellas

sábado, 16 de junio de 2012

Infancia.

Un niño llora
      sin espanto ve hacia la muerte
                y su llanto se colma de madreselvas.

Un niño próximo al abismo
       sueña con amaneceres luminosos
                 su salto es un hecho agónico.

Hoy es tiempo
         y escucha la música de su sollozo.

martes, 12 de junio de 2012

Historia del tiempo

El mundo se cansó del mundo, hermano mío
y nosotros estamos tan lejanos
que no podemos percibir la tristeza.

Aún te recuerdo aniquilar dimensiones
con los ojos extraviados, escuchando Pink Floyd,
mientras te agujereabas los sesos con pensamientos
que te inundaron hasta enloquecer
y hacerte sentir la vida que explota a tu alrededor
dejándose consumir por la inquina del universo atroz que la rodea.

Miraste desde cerca mi resurrección de fuego
y fuiste marcado por las llamas
quemándote los brazos hasta las cenizas.

Te busqué interminables años, en el cielo eterno,
queriendo encontrar la humanidad que te recorrió
y encontré la nada envolviendo tu integridad,
lloré durante eternidades sin poder derramar lágrima alguna
convirtiendo tu recuerdo en sal.

Escribimos una brevísima historia del tiempo
y la destruimos, para empezar a contarla de nuevo.